Cómo planificar los entrenamientos de tus alumnos (y dejar el Excel)
Si entrenás alumnos y todavía armás las rutinas en una planilla, ya sabés cómo termina: una pestaña por alumno, celdas copiadas de la semana pasada, capturas de pantalla por WhatsApp y un "¿cuánto levantaste el jueves?" que nadie responde. Planificar bien no es un problema de voluntad; es un problema de sistema. En esta guía te contamos cómo estructurar la planificación de tus alumnos paso a paso, qué registrar para poder ajustar con datos y en qué momento conviene pasar de la planilla a una app. La escribimos desde Bunker, pero el método sirve aunque sigas en Excel un tiempo más.
Por qué el Excel se rompe cuando pasás de cinco alumnos
Con tres o cuatro alumnos, la planilla funciona. El problema aparece cuando crecés. Cada alumno nuevo suma una pestaña, una conversación y un historial que vive en tu cabeza. Las cargas de la semana pasada están en una captura de las once de la noche, la progresión que planificaste ya no coincide con lo que hizo, y ajustar el plan es copiar, pegar y rezar para no pisar la celda equivocada.
El costo no es solo tu tiempo. El alumno recibe la rutina tarde, no sabe cuánto levantó la semana anterior y termina entrenando a ojo. Y vos tomás decisiones de carga con sensaciones en lugar de con datos. La planificación es el corazón de tu trabajo como entrenador; si la herramienta te obliga a hacerla peor a medida que crecés, el problema es la herramienta.
Paso 1: definí objetivo y punto de partida por alumno
Antes de escribir una sola serie, cada alumno necesita dos cosas claras: qué busca y desde dónde arranca. El objetivo define el tipo de plan (fuerza, hipertrofia, funcional, resistencia o una combinación), el horizonte de semanas y cuántos días por semana va a entrenar. El punto de partida define las cargas iniciales, qué ejercicios puede hacer hoy y qué limitaciones tiene: lesiones, equipamiento disponible, horarios.
Anotalo en un solo lugar: es la referencia contra la que vas a medir el progreso en ocho semanas. En una app, este perfil queda pegado al alumno; en Excel, guardalo como primera fila de su hoja.
Paso 2: armá la estructura de la sesión: bloques, series y descansos
Una sesión bien planificada tiene estructura, no una lista suelta de ejercicios. Pensala en bloques: entrada en calor, bloque principal (el levantamiento o el estímulo central del día), bloques accesorios y, si corresponde, un bloque de resistencia o movilidad al final. Dentro de cada bloque, cada ejercicio lleva series, repeticiones, descanso y, si querés que el alumno regule la intensidad, un RPE o RIR objetivo.
Dos consejos prácticos. Primero, usá supersets para los accesorios cuando el alumno tiene poco tiempo: dos ejercicios alternados con un solo descanso rinden más que cuatro ejercicios sueltos que nunca termina. Segundo, definí los descansos de verdad. "Descansá lo que necesites" se traduce en scroll de Instagram; "90 segundos" se traduce en una sesión que dura lo que planificaste.
Paso 3: programá la progresión, no solo la semana
El error más común al planificar es armar una semana perfecta y copiarla las siguientes. La semana es la unidad de ejecución; la progresión es la unidad de planificación. Decidí de antemano cómo va a cambiar la carga a lo largo del ciclo: más peso con las mismas repeticiones, más repeticiones con el mismo peso, más series, menos descanso o una combinación, y cerrá cada bloque de semanas con una de descarga.
Si la progresión está programada, cada semana no rehacés el plan: solo confirmás que el alumno puede subir y avanzás. En una app con progresiones el salto se aplica solo; en Excel, escribí la fórmula una vez y no la toques a mano.
| Semana | Objetivo del bloque principal | Cambio respecto de la anterior |
|---|---|---|
| 1 | Aprender el patrón, RPE 6-7 | Base |
| 2 | RPE 7-8 | Más peso, mismas repeticiones |
| 3 | RPE 8-9 | Más peso, mismas repeticiones |
| 4 | Descarga, RPE 5-6 | Menos series y menos peso |
Los números son un ejemplo de estructura, no una receta. Lo importante es que el cambio de una semana a la siguiente esté escrito antes de que empiece el ciclo.
Paso 4: convertí lo que funciona en plantillas y programas
Después de dos o tres ciclos con distintos alumnos, vas a notar que repetís estructuras: el plan de fuerza de tres días para principiantes, el de hipertrofia de cuatro días, la pretemporada para el que juega los fines de semana. No los vuelvas a armar desde cero. Guardalos como plantillas de sesión y como programas completos, y adaptá solo lo que cambia: cargas iniciales, ejercicios que el alumno no puede hacer, días disponibles.
Así atendés más alumnos sin bajar la calidad: la parte creativa la hacés una vez y con cada alumno nuevo invertís el tiempo en personalizar, no en transcribir.
Paso 5: registrá lo que pasó, no solo lo que planificaste
Un plan sin registro es una lista de deseos. Lo que te permite ajustar es saber qué hizo realmente el alumno: cuánto peso levantó, cuántas repeticiones completó y cómo lo sintió. Tres datos por serie alcanzan: peso, repeticiones y RPE o RIR. Si el alumno los registra en el momento, con el celular en la mano, el dato es confiable; si te los manda por audio al día siguiente, ya es una reconstrucción.
Acá es donde la planilla pierde por goleada. El registro tiene que ser tan fácil que el alumno lo haga entre serie y serie, y tiene que caer en el mismo lugar donde vive el plan, para ver lo planificado y lo ejecutado uno al lado del otro. En Bunker, el alumno registra desde la app para iPhone o desde el navegador y los gráficos de progreso se generan solos, tanto para él como para vos.
Paso 6: ajustá con datos, no con sensaciones
Con el registro en marcha, la revisión semanal se vuelve concreta. Mirá tres cosas por alumno: adherencia (cuántas sesiones completó de las planificadas), progreso en los levantamientos principales (si las cargas suben según la progresión) y sensaciones (si los RPE están donde los planificaste o se están yendo arriba). Con eso decidís si avanzás, si mantenés o si bajás.
La regla que más sirve: si la adherencia cae, no toques el plan, tocá la conversación. Un alumno que hace dos de cuatro sesiones no necesita otra rutina, necesita un mensaje a tiempo. Con la mensajería al lado de los datos, ese mensaje sale en el momento y no tres semanas después.
Qué tiene que tener una app para planificar entrenamientos
Si decidís dejar el Excel, no cambies una planilla por otra con colores. La herramienta tiene que resolver lo que fuiste leyendo:
- Planificación por alumno y por grupo, con bloques, series, supersets, descansos y progresiones, y un tablero semanal donde reordenar arrastrando y soltando.
- Plantillas y programas reutilizables.
- Videos guía por ejercicio, para que el alumno ejecute bien aunque no estés al lado.
- Registro fácil desde el celular (peso, repeticiones, RPE/RIR) y gráficos de progreso automáticos.
- Un dashboard con adherencia y rendimiento de cada alumno.
- Mensajería integrada, separada de tu WhatsApp personal.
- Control de cuotas: quién pagó, quién debe y el historial de cada uno.
Si entrenás alumnos uno a uno, mirá cómo lo resuelve Bunker en la página de app para entrenadores personales. Si trabajás con planteles, boxes o grupos grandes, la versión para equipos está en software para preparadores físicos, con planificación por equipo, analíticas en tiempo real y hasta 200 atletas en el plan Premium.
Cuánto cuesta dejar el Excel
Los atletas usan Bunker gratis y se vinculan con vos con un código de invitación. Los entrenadores empiezan con una prueba gratis, sin tarjeta de crédito, y después eligen el plan según la cantidad de alumnos. Precios mensuales en pesos argentinos:
| Plan | Precio | Atletas | Prueba gratis |
|---|---|---|---|
| Básico | $5.000 ARS/mes | Hasta 10 | 14 días |
| Profesional | $12.000 ARS/mes | Hasta 50 | 14 días |
| Premium | $25.000 ARS/mes | Hasta 200 | 30 días |
| Plan IA | $35.000 ARS/mes | Planificación asistida por IA | 30 días |
Para dimensionarlo: si la app te ahorra una hora por semana de copiar celdas y perseguir capturas, con dos o tres alumnos ya se pagó sola. El resto es tiempo que volvés a poner en entrenar.
Empezá gratis con Bunker: creá tu cuenta de entrenador, armá el primer plan con la estructura de esta guía y mandale el código de invitación a un alumno. En cinco minutos estás planificando con datos en vez de con celdas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene cambiar la planificación de un alumno?
No cambies el plan cada semana: planificá un ciclo de varias semanas con la progresión escrita de antemano y una semana de descarga al final. Dentro del ciclo solo ajustás cargas según lo que el alumno registró. Cambiás la estructura cuando termina el ciclo o cuando el objetivo cambia.
¿Qué datos tiene que registrar el alumno en cada entrenamiento?
Con tres datos por serie alcanza: peso, repeticiones y sensación (RPE o RIR). Registrados en el momento, desde el celular, son confiables; reconstruidos por audio al día siguiente, no. En Bunker el alumno los carga desde la app para iPhone o el navegador y los gráficos de progreso se generan automáticamente.
¿Qué es mejor: planificar por semana o por ciclo?
La semana es la unidad de ejecución; el ciclo es la unidad de planificación. Armá el ciclo con la progresión definida (más peso, más repeticiones o más series semana a semana) y cada semana solo confirmás que el alumno puede avanzar. Así no rehacés el plan todos los lunes.
¿Puedo seguir usando Excel para planificar y una app solo para el alumno?
Podés, pero perdés lo más valioso: ver el plan y lo ejecutado en el mismo lugar. Si el registro del alumno cae en una app y tu planificación vive en una planilla, seguís cruzando datos a mano. Conviene que planificación, registro y mensajería estén juntos.
¿Cuánto cuesta una app para planificar entrenamientos como Bunker?
Los atletas usan Bunker gratis. Los entrenadores empiezan con una prueba gratis sin tarjeta y después eligen plan: Básico $5.000 ARS/mes (hasta 10 atletas), Profesional $12.000 (hasta 50), Premium $25.000 (hasta 200) y Plan IA $35.000 con planificación asistida por IA.